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Boletín InterConectados febrero 2026

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Editorial

Aprendizaje significativo y Ciencia Ciudadana Escolar

en el marco de la Nueva Escuela Mexicana



Laura García Domínguez, Universidad Internacional Iberoamericana, Cume,  México, Interconectados

Pensar en la escuela únicamente como el centro de la implementación del proceso enseñanza – aprendizaje es olvidar su principal fin que es hacer mejores seres humanos, esta fue la base para la modificación del modelo educativo en México denominado la Nueva Escuela Mexicana (NEM), con una visión de apostar por una formación integral sustentada en la justicia social, el pensamiento crítico, el aprendizaje situado, la participación social y la vinculación escuela–comunidad, que permite integrar la importancia de incorporar el concepto de ciencia ciudadana escolar en la educación de mi país.(Secretaría de Educación Pública [SEP], 2019). 

La NEM surge como parte del proyecto político del partido que actualmente está en el poder, sustituyendo el modelo por competencias por una “comunidad’ idealizada, en este contexto, la escuela parece ser utilizada como un laboratorio de reproducción ideológica que prioriza la lealtad al proyecto político sobre la capacitación técnica y material del magisterio, lo que representa todo un reto para poder lograr el fin del modelo, ante un docente sin la preparación para su implementación, en lugar de ser un instrumento de mejora del sistema educativo mexicano.

García y Gómez (2024) plantean que busca ser un modelo con sentido humano a partir de ocho principios: La identidad con México, honestidad, respeto a la dignidad humana, cultura de la paz, interculturalidad, respeto a la naturaleza, responsabilidad ciudadana y participación en la transformación de la sociedad, pero ante la falta de la capacitación pertinente para su implementación, el docente requiere ajustar sus estrategias de enseñanza para identificar las áreas de oportunidad de sus estudiantes y es aquí entra la relación de la NEM con la ciencia ciudadana escolar. 

Por eso, este texto plantea establecer acciones que respondan a la pregunta: ¿cómo lograr que el aprendizaje trascienda y se convierta en una experiencia significativa con impacto social? al reconocer que la escuela es un espacio para la construcción colectiva de saberes y no solo de transmisión de contenidos, lo que hace necesario reorganizar la práctica del currículo, para resignificar el sentido del aprendizaje para que responda a las realidades del estudiantado y contribuya activamente a la transformación de su entorno.

En este horizonte, a partir de la NEM se buscaría la articulación entre aprendizaje significativo y Ciencia Ciudadana Escolar, que permite comprender que el aula debe desbordarse hacia la comunidad, si los alumnos aplican los conocimientos que adquieren en la escuela en su contexto, pueden impactar su realidad en mejoras de acción inmediata. Por eso, los docentes, usando las acciones pedagógicas pertinentes convertirían el aula en un espacio donde los estudiantes sean capaces de transformar su entorno como parte del mismo proceso educativo.

Mientras el gobierno a través de la NEM y sus libros de texto articula una narrativa ideológica, la labor docente rescatada por la ciencia ciudadana puede permitir que el alumno trascienda la mera recepción de contenidos para convertirse en un sujeto capaz de cuestionar el modelo. La ciencia ciudadana funciona aquí como el vehículo epistemológico que permite al estudiante decodificar y transformar su entorno desde la evidencia. Como bien señala Nussbaum (2010), la urgencia educativa radica en formar individuos que, lejos de ser instrumentos de un proyecto político, posean pensamiento crítico para examinar la realidad y actuar como agentes de cambio.

El concepto de aprendizaje significativo, desarrollado por David Ausubel  (citado por Manrique et al., 2025), plantea que el conocimiento se construye cuando los nuevos contenidos se relacionan de manera sustancial con los saberes previos y con la experiencia del sujeto. No se trata de memorizar datos, sino de comprenderlos e integrarlos a la propia estructura cognitiva, para está teoría el aprender es un proceso de asimilación y acomodación donde el estudiante deja de ser un receptor pasivo para convertirse en un perceptor activo que interpreta, representa y transforma la información en conocimiento con sentido personal.

Lograr que el estudiante se convierta en un sujeto activo ocurre en el instante en que el docente rompe el esquema de la educación tradicional y recurre a estrategias  significativas capaces de producir conocimiento con valor social. En esta transición, la ciencia ciudadana escolar deja de ser una técnica de aula para convertirse en una práctica que permite al alumnado identificar en su propia comunidad problemas reales que transformen sus inquietudes en preguntas de investigación y sus observaciones en acciones de mejora. Aquí, el profesor no entrega verdades acabadas, sino que actúa como mediador de la reflexión crítica, acompañando la construcción de un saber situado que nace de la experiencia real. De este modo, el aula se despoja de su aislamiento y se convierte en un centro de producción colectiva donde la autonomía intelectual y el compromiso social no son metas abstractas, sino el resultado tangible de habitar y transformar la realidad desde la evidencia cumpliendo con el fin de la NEM.

Este enfoque no solo fortalece competencias científicas; también desarrolla pensamiento crítico, corresponsabilidad social y capacidad de diálogo intergeneracional. Cuando las familias se integran al proceso de investigación escolar, el conocimiento circula, se discute y adquiere utilidad práctica.

En el contexto mexicano, donde la educación enfrenta retos de desigualdad, desinformación y fragmentación social  (Rodríguez, 2025), promover experiencias de ciencia ciudadana escolar puede convertirse en una estrategia pedagógica clave. No como moda metodológica, sino como mecanismo para garantizar que el aprendizaje tenga sentido y relevancia social, incorporarla como parte del fortalecimiento del sistema educativo permitiría mejorar la enseñanza empleando metodologías activas centradas en el estudiante, así como mejorar la práctica docente donde ambos actores, a través de la realización de proyectos y trabajo colaborativo que incorporen la participación de los miembros de la comunidad den solución a problemas reales.

En conclusión, la educación en México, bajo la NEM debe fortalecer su vocación comunitaria mientras redefine sus orientaciones pedagógicas, si retoma el aprendizaje significativo bajo la ciencia ciudadana escolar como hilo conductor se consolida como una vía para garantizar la autonomía intelectual y el pensamiento crítico. Se sabe que las limitaciones materiales y las posturas políticas delimitan el horizonte del saber en nuestras aulas. Los docentes asumen su compromiso que trasciende ante cualquier reforma: que consiste en formar estudiantes que hoy descubren su voz, con el rigor científico para cuestionar y asumir con responsabilidad ética la capacidad de para proponer, capaces de generar conocimiento desde su entorno y contribuir, con fundamento y conciencia, a la transformación de México.

REFERENCIAS 

García Guerrero, M., & Gómez Rodríguez, E. (2024). Apuntes sobre el humanismo de la educación en México. La Nueva Escuela Mexicana entre el discurso y la implementación. En S. Rodríguez Ayala, M. R. Magallanes Delgado, M. Antúnez García, M. A. Enríquez Martínez, & O. D. Jiménez Longoria (Coords.), Transiciones al modelo educativo de la Nueva Escuela Mexicana: Reflexiones, realidades y desafíos (1ª ed., pp. 13-28). Taberna Libraria Editores. 

Manrique Chávez, Z. R., Ecos Espino, A. M., Flores Espinoza, A. R., Manrique Chavez, C. P., La Torre Shupingahua, B., & Mariño Saldaña, J. P. (2025). Las teorías del aprendizaje y el pensamiento educativo de David Ausubel: Análisis crítico y sistemático. Editorial Mar Caribe. https://doi.org/10.17613/3na46-5f448. 

Nussbaum, M. C. (2010). Sin fines de lucro: Por qué la democracia necesita de las humanidades (M. V. Rodil, Trad.). Katz Editores. 

Rodríguez, H. A. (2025, 18 de noviembre). Retos y desafíos en la educación mexicana. Universidad Loyola de América.    

https://universidadloyola.edu.mx/retos-y-desafios-en-la-educacion-mexicana/ 

Secretaría de Educación Pública. (2019). Hacia una Nueva Escuela Mexicana: Taller de Capacitación sobre la Nueva Escuela Mexicana. Universidad Pedagógica Nacional 242. 

https://upn242.com/Portal/images/Modelo%20Educativo%202019-2020%20Nueva%20Escuela%20Mexicana.pdf 

Dra. Laura García Domínguez. Doctora en Pedagogía, Maestra en Educación Superior y Licenciada en Ciencias Políticas y Administración Pública. Con más de 15 años de experiencia en el servicio docente, ha transitado por diversos niveles educativos, consolidando una visión que entrelaza la praxis del aula con el análisis de las políticas públicas en México. Su línea de pensamiento se centra en la democratización del conocimiento, el empoderamiento de las niñas en la ciencia y la defensa de la autonomía docente frente a los cambios de paradigma educativo. Actualmente, se dedica a la investigación de estrategias de aprendizaje significativo y ciencia ciudadana, convencida de que la educación es el único contrato social capaz de formar ciudadanos libres, críticos y soberanos de su propio pensamiento.


Noticias de Interconectados 

Siendo este el Año Internacional de la Mujer Agricultora, es interesante conocer que las mujeres ocupan el 36% de la fuerza ocupacional en el campo, entre otros datos que podemos ampliar en el enlace de Acfiman, la Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales de Venezuela. Un factor a considerar para la ciencia ciudadana escolar. Porque es indudable que muchas de ellas son madres y tienen hijos en edad escolar.

¿Qué pasó entre boletines?

La docencia, la ciencia ciudadana escolar y la Inteligencia Artificial (IA) como herramienta para potenciar procesos, han sido publicadas desde el anterior boletín. La profesora Zuly del Fiaco presenta el cómo un docente puede ser una especie de científico social en el proceso de ciencia ciudadana dentro del aula venezolana.
En InterConectados divulgamos el potencial de KhanAcademy, un proyecto para docentes y alumnos que pone al alcance a Khanamigo, el asistente de IA para enseñar a llegar a la respuesta. Es como el viejo refrán “no le des un pez, enséñalo a pescar”. Un ameno repaso histórico sobre la formación de ciudadanía y la evolución de su concepto es desarrollado por Luis Ordóñez, encontrando interesantes basamentos teóricos para contribuir a la creación de proyectos. Esto llevó secuencialmente a proponer al docente como “suturador cultural” para cerrar la hendidura social a través de la ciencia ciudadana escolar. 

Infoteca

La visión de InterConectados para la propuesta de integrar proyectos entre varios países de América Latina, ya se escribió en la bitácora hace… ¡10 años! Sí, en este enlace encontramos una interesante reflexión, presentada en el IV Foro Invertido. Para efectos de investigación, una relación de Venezuela con el resto de la región en el campo de la ciencia ciudadana (escolar y social) es presentada aquí.

Edición: Leonardo Picón. Equipo de apoyo: Zuly Del Fiaco,  Luis Ordóñez, Fernando Díaz, Alberto Castellano(✟).


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5 comentarios

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Zuly Del Fiaco

Saludos. Tal como presentas el artículo, noto que asumes la idea de Ciencia Ciudadana Escolar más allá de una acción didáctica; la planteas como un vehículo de autonomía intelectual que trasciende a la narrativa política para centrarse en el protagonismo del dato empírico y la realidad del territorio mexicano. Ver el aula como un espacio de producción colectiva da lugar a que ocurran procesos de aprendizaje situado, facilitando ir del texto a la práctica científica. En este escenario, el estudiante, al indagar su entorno, desarrolla el pensamiento crítico que invalida la recepción pasiva de contenidos. La cuestión es llevar este discurso a lo factible, por lo que, considerando las brechas de capacitación técnica y la carga administrativa que mencionas en el artículo, ¿cómo un docente mexicano podría integrar la Ciencia Ciudadana en su planificación diaria, sin que esto se convierta en una tarea extra o un proyecto aislado de su quehacer?

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    Laura Garcia Dominguez

    Estimada maestra, en respuesta a su inquietud, considero que no, dado que se pueden vincular los proyectos comunitarios con los contenidos previsto en los programas de estudio, el modelo educativo mexicano plantea el uso de la planeación por proyectos integradores y el uso de la metodología steam, solo es construir el proceso enseñanza – aprendizaje de manera distinta, hacer participes a los estudiantes de su propio conocimiento y evidenciando el aprendizaje con acciones de mejora en su comunidad o entorno.

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      Zuly Del Fiaco

      Gracias. Entiendo, entonces solo hace falta que los docentes amplíen su visión para acercarse e incorporar la ciencia ciudadana.

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        Laura Garcia Dominguez

        Si, un programa de capacitación continua que les permita a los desarrollar un proceso de enseñanza – aprendizaje utilizando más metodologías activas y sensibilizar para el empleo de la ciencia ciudadana escolar.

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          Luis Ordóñez

          Nuestros CAMEL (Cursos Abiertos Masivos en Linea) podrían ayudar en este sentido. ¿Que organismo o institución lo financiaría?

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