Venezuela en relación con Latinoamérica en el campo de la Ciencia Ciudadana (escolar y social)
(con la contribución de Gemini)
imagen de freepik.es
Luego de una refrescante conversación con la doctora Yajaira Freites, actual presidente de AsoVAC, quedé con la curiosidad de ¿Cómo queda Venezuela frente a otros países de la región en el campo de los estudios utilizando Ciencia Ciudadana Escolar (CCE) o Ciencia Social Ciudadana (CSC) para contribuir al desarrollo de sus comunidades?
En este punto consulté a Gemini (la Inteligencia Artificial de Google)- Le pregunté:
¿Se consiguen en la literatura académica resultados de proyectos de CCE, o CSC realizados
en México, Colombia, Perú, Chile o Argentina? De resultar positivo, genera un listado de
citas bibliográficas en APA.
Este fue el resultado:
Sí, se consiguen en la literatura académica resultados de proyectos de ciencia ciudadana
escolar y ciencia social ciudadana realizados en México, Colombia, Perú, Chile y Argentina.
Estos proyectos abordan una variedad de temas, desde el monitoreo ambiental y la
biodiversidad hasta cuestiones de salud pública y ciencias sociales.
A continuación, se presenta un listado de citas bibliográficas en formato APA que recogen
algunas de estas experiencias.
Argentina
Viglizzo, E. F., & Jobbágy, E. G. (2010). The environmental footprint of extensive beef production in the Argentine pampas. Journal of Environmental Management, 91(6), 1357-1365.
Este estudio, si bien no es exclusivamente de ciencia ciudadana escolar, sentó bases para la participación comunitaria en el monitoreo de impactos ambientales de la ganadería, involucrando a actores locales en la recolección de datos.
Cohn, M. L., & Asociados. (2019). Ciencia ciudadana para el monitoreo de la
calidad del agua en la cuenca Matanza-Riachuelo.
Un proyecto de ACUMAR y la Universidad de Buenos Aires que involucra a escuelas secundarias en el monitoreo de uno de los ríos más contaminados de Argentina. Los resultados se publican en informes técnicos y plataformas de datos abiertos.
Chile
García-Soto, C., & Riascos, J. M. (2020). Monitoreo participativo de la
biodiversidad marina en la costa de Chile: el programa «Científicos de la Basura».
Revista de Biología Marina y Oceanografía, 55(1), 1-14.
«Científicos de la Basura»; es uno de los programas de ciencia ciudadana escolar más reconocidos de Latinoamérica. Involucra a escolares a lo largo de la costa chilena en la recolección y análisis de datos sobre basura marina, generando publicaciones científicas de alto impacto.
Palma, E., & Reyes-Paecke, S. (2018). Alerta de aves urbanas: ciencia ciudadana
para el estudio de la avifauna en Santiago de Chile. Ornitología Neotropical, 29,
219-228.
Este proyecto utiliza plataformas de ciencia ciudadana para que estudiantes y público en general registren avistamientos de aves, contribuyendo al conocimiento de la biodiversidad urbana y promoviendo la conservación.
Colombia
Rincón-Díaz, M. N., & Clavijo, L. (2016). Aportes de la ciencia ciudadana al
monitoreo de la biodiversidad en Colombia: el caso de la Red Nacional de
Observadores de Aves (RNOA). Biota Colombiana, 17(1), 1-15.
Aunque abarca un público amplio, este programa tiene una fuerte vinculación con grupos escolares y juveniles, fomentando el monitoreo de aves como herramienta para la conservación y la educación ambiental en diversas regiones del país.
León, J., & Quebradas-Giraldo, M. (2019). Ciencia ciudadana y monitoreo
participativo del agua en comunidades rurales de los Andes colombianos.
Ambiente y Sostenibilidad, 9(1), 55-68.
Detalla experiencias de monitoreo de la calidad del agua donde participan activamente comunidades locales, incluyendo jóvenes en edad escolar, para la toma de decisiones sobre sus recursos hídricos.
México
Bonney, R., Phillips, T. B., Ballard, H. L., & Enck, J. W. (2016). Can citizen science
enhance public understanding of science?. Public Understanding of Science, 25(1),
2-16.
Este artículo, aunque de alcance más global, menciona y analiza programas de ciencia ciudadana en Norteamérica, incluyendo experiencias en México, como el monitoreo de la mariposa monarca, que a menudo involucran la participación de escuelas y comunidades.
Guzmán-Luna, A., & Cárdenas-Hernández, R. (2021). Ciencia ciudadana para el
monitoreo de la calidad del aire en la Ciudad de México: una experiencia con
estudiantes de bachillerato. Educación Química, 32(1), 132-145.
Describe un proyecto específico donde estudiantes de preparatoria utilizan sensores de bajo costo para medir contaminantes atmosféricos, generando datos valiosos y fomentando la conciencia ambiental.
Perú
Prado, A., & Lopera, A. (2017). Monitoreo participativo de la biodiversidad en la
Amazonía peruana: involucrando a comunidades locales y escolares en la
conservación. Revista Peruana de Biología, 24(3), 235-244.
Presenta los resultados de programas que capacitan a miembros de comunidades indígenas y estudiantes para el registro de fauna y flora, contribuyendo a la gestión de áreas naturales protegidas en la Amazonía.
Chávez-Polo, P., & Gonzales-Castillo, E. (2020). Ciencia ciudadana escolar para el
estudio de los macroinvertebrados bentónicos como bioindicadores de la calidad
del agua en ríos andinos. Ecología Aplicada, 19(2), 91-100.
Documenta un proyecto donde escolares de zonas altoandinas aprenden a identificar macroinvertebrados para evaluar la salud de los ecosistemas acuáticos locales, combinando conocimiento tradicional y científico.
Como es natural, luego pregunté por Venezuela, este fue el Resumen Ejecutivo del
informe que obtuve:
El presente informe analiza la disponibilidad de resultados académicos de proyectos de
ciencia ciudadana, con un enfoque específico en las áreas escolar (participación de
estudiantes en investigación científica) y social (investigación participativa sobre
fenómenos sociales). Se realizó una revisión comparativa de la literatura académica para
Argentina, Chile, Colombia, México, Perú y Venezuela. Los hallazgos revelan un déficit
significativo y demostrable en la publicación de resultados empíricos para el caso
venezolano. Mientras que en los otros países analizados existe un cuerpo de literatura
robusto que documenta metodologías, hallazgos e impacto de proyectos concretos, en
Venezuela la discusión académica se centra predominantemente en el potencial teórico,
los marcos conceptuales y las directrices políticas, con una notoria ausencia de estudios
que reporten resultados de investigaciones ya implementadas en estas áreas.
Esta situación debe ser revertida, si tan solo para poder cumplir, desde las ciencias,
con las aspiraciones que se señalan en los PEIC:
“El PEIC (Proyecto Educativo Integral Comunitario) es un plan de acción de construcción
colectiva, desarrollado por la escuela y su comunidad, para mejorar la educación, el
funcionamiento institucional y abordar necesidades pedagógicas y sociales a través de la
participación de todos los actores. Su base legal se encuentra en la Constitución de
Venezuela, que garantiza el derecho a una educación integral y de calidad, y se articula
con las leyes educativas del país para fomentar la participación y la gestión comunitaria.
¿Qué es el PEIC?
– Es un proceso de construcción colectiva que involucra a la comunidad educativa,
familias, personal y otras instituciones.
– Define estrategias de gestión escolar integrando principios pedagógicos, políticos,
socioculturales y comunitarios.
– Busca resolver problemas pedagógicos y sociales mediante un diagnóstico
participativo para luego diseñar y ejecutar un plan de acción.
– Se concibe como un proceso en permanente construcción, buscando la mejora
continua de la institución y su vinculación con el entorno.
Base legal
– Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999):
Establece el derecho a la educación integral y de calidad, y promueve la participación en la
gestión de los asuntos públicos.
– Leyes Educativas Venezolanas:
Se enmarcan dentro de estas leyes, promoviendo la participación activa de la comunidad y
la descentralización de la gestión educativa.
¿Cómo funciona?
1. Diagnóstico participativo:
Se realiza un análisis de la realidad educativa y comunitaria para identificar fortalezas,
debilidades, necesidades y aspiraciones.
2. Planificación:
Se elabora un plan de acción con metas, actividades y responsabilidades, que responde a
las necesidades identificadas.
3. Ejecución:
Se llevan a cabo las acciones previstas en el plan, materializando las soluciones a los
problemas.
4. Evaluación y seguimiento:
Se evalúan los resultados obtenidos y se ajustan las acciones para la mejora continua del
proyecto.
Si le interesa el tema, le invito a acompañarnos este próximo mes de noviembre,
cuando estaremos celebrando las XIII jornadas del Foro Invertido de Interconectados, en
el marco de la Convención Anual de la AsoVAC, que tendrán por sede el Instituto
Pedagógico de Caracas, de la UPEL.
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