XIII Foro Invertido de InterConectados: «Aprendizaje y enseñanza en tiempos de nuevas tecnologías: cómo impacta a profesores, familia y estudiantes». Sesión 2. Ciencia Ciudadana e Inteligencia Artificial. Luisana Linares: Dificultades de las madres venezolanas en la participación de sus hijos en los PEIC
Luisana Linares O. Miembro del Consejo Educativo de una Escuela nacional
En Venezuela, los Proyectos Educativos Integrales Comunitarios (PEIC) buscan promover una educación participativa, inclusiva y contextualizada, integrando a la familia en el proceso formativo. Además, los PEIC, como parte del Sistema Educativo Bolivariano, deben fomentar la participación comunitaria, según las políticas del Ministerio del Poder Popular para la Educación.
Sin embargo, muchas madres enfrentan obstáculos significativos para que sus hijos se involucren plenamente en estos proyectos. Estas dificultades no solo son sociales, sino que también se relacionan con el desconocimiento o la falta de aplicación de los marcos legales que protegen y promueven la corresponsabilidad familiar en la educación.
Las condiciones socioeconómicas adversas como la pobreza, el desempleo y la informalidad laboral limitan el tiempo y los recursos que las madres pueden dedicar a la educación de sus hijos. Muchas deben priorizar la supervivencia diaria, lo que dificulta su participación en actividades escolares. Los problemas de transporte público confiable y seguro impide que los niños asistan regularmente a las actividades del PEIC, especialmente en zonas rurales o periféricas. Algunas madres no pueden acompañar o supervisar a sus hijos por razones laborales o de seguridad. La infraestructura escolar limitada, escuelas con instalaciones deterioradas, falta de materiales y escasa conectividad dificultan la implementación efectiva de los PEIC.
Esto desmotiva tanto a los estudiantes como a sus familias, que perciben poca utilidad en participar. Un currículo descontextualizado, contenidos escolares que muchas veces no responden a las realidades locales ni a las necesidades de las comunidades, generan desconexión entre escuela y familia. Las madres sienten que no pueden aportar significativamente al proceso educativo por falta de formación o comprensión del enfoque pedagógico.
La falta de formación y acompañamiento, en este sentido las madres no siempre reciben orientación sobre cómo participar en los PEIC ni sobre su rol en el proceso educativo. La ausencia de espacios formativos limita su empoderamiento como agentes educativos. La deficiente comunicación entre escuela y familia, escasa interacción entre docentes y representantes, impide construir vínculos sólidos y colaborativos. Las madres suelen sentirse excluidas o poco valoradas en la toma de decisiones escolares.
Aunque el marco jurídico venezolano, a través de la Ley para la Protección de las Familias, la Maternidad y la Paternidad; la Ley Orgánica para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes (LOPNNA), y La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela promueven una educación contextualizada, participativa y centrada en el desarrollo integral del niño y protege a las familias en situación de vulnerabilidad, en la práctica persisten barreras estructurales, económicas y comunicacionales que dificultan la participación de las madres en los PEIC. Superarlas requiere políticas públicas efectivas, formación comunitaria y una mayor articulación entre escuela, familia y Estado.
Fuentes:
– Ley para la Protección de las Familias, la Maternidad y la Paternidad
– Análisis sobre la participación educativa de padres y representantes
– PEIC
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