La Cuarta Revolución Industrial, los Sistemas de Conocimiento y los estudios de Postdoctorado (3) LOS RETOS GERENCIALES A VENCER

Previamente en esta serie (ver dos publicaciones anteriores), nos hemos referido a los Sistemas de Conocimiento requeridos por la Cuarta Revolución industrial (4ta. RI), y los Sistemas o Ecosistemas de investigación asociados en función de los problemas sociales atinentes a la salud, la producción, la convivencia y la educación, entre otros, que pueden y deben ser resueltos por estos sistemas. En esta oportunidad nos referiremos a los retos que se encuentran en nuestro medio latinoamericano a la hora de desarrollar equipos colaborativos de investigación interdisciplinaria, en particular en lo concerniente a las culturas intra e interorganizacionales, que deberemos resolver si es que queremos utilizar eficientemente estas herramientas.

Debemos reconocer por un lado, y como primera fuente de problemas, que los equipos de investigación interdisciplinaria, tienen en su seno varias culturas: a) la del investigador profesional (académicos), la cual es variada de acuerdo a las especialidades y programas de formación; b) la del ciudadano (comunidad), variada de acuerdo a su antropología, historia, percepciones, y nivel socio económico, entre otras y c) los decisores de políticas públicas (los políticos) con su realidades, su simbología, lo imaginario. Por otro lado, surge toda otra categoría de problemas cuando enfrentamos la necesidad de conformar estos equipos, con un nuevo modelo de colaboración e investigación dirigida por el ciudadano, (citizen-led research) como ha desarrollado el profesor John Gaventa del IDS (siglas del Institute for Development Studies británico). Aplicar estas ideas significa hacer investigación PARA la gente y CON la gente: asumiendo el investigador el rol de colaborador o socio, ayudando con técnicas y métodos, difundiendo los resultados a otras comunidades. Para transformarse gradualmente en investigación DE la gente; es decir, el ciudadano expone qué es lo que le interesa o preocupa, cómo van a obtener la información, cómo y dónde obtienen los datos, cómo hacer para interpretarlos y cómo implementaría los resultados en la comunidad.

En este orden de ideas, para analizar las dimensiones culturales de los equipos de investigación interdisciplinaria debemos considerar entre otras cosas, los factores culturales de los integrantes,  muchos de ellos inconscientes, como los estilos, el carácter, la personalidad, valores, emociones. Muchas veces, ante nuevos acontecimientos, la tendencia es encerrarse en sus valores, hábitos y cultura personal, colocándose a la defensiva ante cualquier idea que pueda provocar cambios. Por el contrario, una cultura colaborativa exige confianza recíproca, logrando los cambios en el equipo, entendiendo primero cómo se ha formado y cómo se mantiene esa cultura individual. Por su parte, una investigación PARA la gente, CON la gente y DE la gente, debe contar con la participación franca y abierta en la generación de sus problemas; donde la gestión del equipo sea una actividad explícita, transparente, que cuente con la participación de todos los integrantes (investigador profesional, ciudadano y los decisores de políticas públicas).

De manera que, se presenta un escenario ideal para la integración y utilidad de los postdoctorados en Redes de comunidades colaborativas, para generar, difundir y transferir conocimiento en beneficio de sus participantes; así como, en aplicaciones prácticas para la solución de los problemas en las comunidades. en especial las comunidades colaborativas de postdoctorados, con vistas a preparar investigadores académicos profesionales en capacidad de comprender y manejar las especificidades y dificultades que representa el realizar investigaciones colaborativas.

Escenario que da pie a nuestro proyecto de investigación, orientado a estudiar: la naturaleza y alcance de los estudios de postdoctorados, los postdoctorados como facilitadores de los estudios interdisciplinarios y la conformación de redes, las redes de postdoctorados como soporte para facilitar la generación de sistemas, lo que en prospectiva significa conformar un sistema de redes de postdoctorados en América Latina para la consolidación de los sistemas de conocimiento, la investigación, la innovación y la educación superior en la región.

Finalmente, queda claro que la 4ta.RI requiere sistemas de conocimiento, y que los estudios postdoctorales latinoamericanos están en un buen momento para iniciarse en este tipo de investigación, Por ello, es necesario investigar los programas postdoctorales para adecuarlos a estas nuevas demandas sobre el investigador académico, tema a desarrollar en el próximo artículo.

Reiteramos la invitación para unirse a estos esfuerzos. Seguiremos explorando estos temas en próximas entregas, por ahora, solo le solicitamos su opinión sobre esta reflexión.

 

 

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