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Con buenos recursos siempre es posible formar buenos gerentes

El doctor Enzo Pittari reside en Barcelona, España, luego de una larga trayectoria en Venezuela como gerente, posterior a su graduación como ingeniero electricista en la Universidad de Carabobo. Su amplio espectro intelectual lo llevó hasta la literatura, para publicar en 2012 «Manual para el más allá«.

Sus inquietudes lo llevaron  como él mismo dice, de lo particular a lo general: «De ser un especialista en sistemas de microondas, fui dedicándome a labores más generalistas, que me llevaron a dirigir grupos humanos, primero pequeños y luego tan grandes que llegué a hacerme cargo de los recursos humanos de la Cantv cuando la misma contaba con 24 mil trabajadores y 28 sindicatos, que, por cierto, fue el período en que la empresa fue privatizada, por allá en el año 1992.

O sea, que comencé como un especialista que lidiaba con equipos de radio, antenas, torres de transmisión, medidores de campo, teodolitos, mapas y compases y terminé coordinando grandes grupos humanos y haciendo gerencia de asuntos que llegaron a tener que ver con la vida cotidiana de casi cada familia o de cada ciudadano del país, de todas las clases y estratos sociales. Llegué a tener a mi cargo toda el área comercial de Movilnet y en mi último cargo corporativo me responsabilizaba por toda la telefonía y el Internet para todas las familias y para los principales sitios públicos.»

De esas experiencias y a pesar de transcurrir un tiempo y muchas cosas han pasado en Venezuela ¿hay posibilidades de solución para los muchos problemas que hay en ese país?

En Venezuela hay un capital humano de gran potencial, a todo nivel, y que si alguna carencia importante tenemos es principalmente de gerencia, de liderazgo, de dirección, lo cual, es una buena noticia porque, habiendo buenos recursos siempre es posible formar buenos gerentes. Y fijémonos que la reciente diáspora ha demostrado que en cada mercado donde un venezolano va a buscar oportunidades, sea en América, en Europa o en otros continentes más ajenos, casi siempre sobresale y destaca.

 

¿De qué manera sigue relacionado con Venezuela y cómo pueden los investigadores, científicos y académicos nacidos en ese país y radicados en el exterior contribuir a la solución de sus múltiples problemas?

Mi relación con Venezuela no termina ni creo que llegue a terminar. Sigo vinculado emocionalmente y trato de colaborar profesionalmente cada vez que puedo con colegas interesados en llevar a cabo proyectos para mejorar el país. Los científicos y académicos que han emigrado serán un factor clave tanto para los proyectos de reconstrucción nacional como para la promoción internacional del país.

Ahora mismo participo con la Fundación InterConectados en proyectos para reforzar la confianza de la ciudadanía ante un entorno muy retador.

Ya hay una conciencia mayor en el mundo entero de la calidad de los profesionales venezolanos, aparte su calidad humana y su disposición al progreso y a no claudicar ante las gruesas dificultades.

Mis dos hijos y el 95% de mis muchos sobrinos trabajan fuera de Venezuela, en países como Canadá, Ecuador, Chile, Estados Unidos, España, Alemania, China, y todos ellos son respetados por su aporte. Y hay una fuerza centrípeta que siempre los tendrá vinculados a Venezuela, de una u otra forma positiva, y seguramente, cuando sea posible, contribuirán al renacimiento del país. Aunque no regresen físicamente porque la vida no se los permita.

Esto ha de ocurrir y cuanto antes, mejor.

 

Con sus conocimientos y experiencia en servicios públicos ¿Qué tipo de soluciones se pueden plantear ante esta complejidad? ¿Privatización vs estatización? 

Para recuperar y poner en marcha la infraestructura de servicios en Venezuela, se requiere un capital que muy probablemente no lo tengan los gobiernos que vengan por mucho financiamiento que consigan. Es inevitable y mandatorio que haya una participación del capital privado que, necesariamente, tiene que ir acompañada de una participación de talentos y de gerencia de calidad.

Los gobiernos no están preparados ni están hechos para ser electricistas, o para poner teléfonos o para entregar agua potable y energía en los distintos puntos de distribución donde se necesita. Son ineficientes por definición. No tienen jamás las competencias ni dominan las tecnologías necesarias. Aparte de ser vulnerables al clientelismo y en Venezuela menos que nunca.

Creo que habrá que hacer una gestión de Servicios Públicos de la mano de empresas especializadas. Electricidad, Agua, Gas, Gasolina, Telecomunicaciones, son negocios intensivos en capital y tecnología. Y ningún gobierno tiene ni lo uno ni lo otro. Hay que recurrir al capital privado y, también, a la empresa privada. Para lo cual, lo que es crucial y sí debe hacer el gobierno que le corresponda, son contratos de cumplimiento estricto con esas empresas concesionarias, muy regulados y con cláusulas muy transparentes para la rendición de cuenta oportuna y eficaz.

No es que vas a entregar las concesiones de servicio así como así, para que cualquiera haga lo que quiera. Tiene que haber una organización estricta y muy profesional que garantice el cumplimiento de metas y de estándares de calidad.

En Venezuela tenemos buena experiencia haciéndolo. Por ejemplo, los contratos de concesión que firmaron las operadoras de telecomunicaciones desde y durante el proceso de apertura, a partir de 1991, fueron estricta y exitosamente administrados desde el ente gubernamental que para ello fue creado, el Conatel. Así, pareciera que bajo ese modelo podrían crearse tantos entes de control y seguimiento como se requieran. Pero los servicios, que los presten las empresas especializadas que tienen know-how, capital y recursos.

 

Sobre la consultoría independiente ¿Qué nos puede resaltar sobre resultados luego de 20 años de ejercicio?

Creo que la consultoría especializada es una rama del ejercicio profesional muy útil y necesaria. Muchas empresas se lo piensan dos veces antes de contratar un consultor que, en una conversación de media hora, quizá puede despejar el camino para la solución a un problema en la que la gerencia, embotada, tiene meses cavilando.

La visión externa y complementaria, las segundas opiniones, siempre son provechosas para la solución de cuellos de botella.

Varias veces me pasó de tener tomar un avión en Maiquetía para volar a Puerto Ordaz a primera hora de la mañana para reunirme con un gerente de Alcasa o de Sidor, hablar con él durante un par de horas, o durante el almuerzo en el escritorio, tomar mis apuntes, irme al hotel, reflexionar, escribir y volver a encontrarlo al día siguiente para entregarle un diagnóstico y un plan de acción inmediato y regresarme en el avión de la tarde a Caracas.

Quedaba un gerente agradecido y una vía despejada, muchas veces por el simple intercambio profesional sobre el problema que lo había preocupado durante días y para el que había una solución que él mismo, probablemente, la había pensado pero no sentía la suficiente certeza o confianza para aplicarla.

Claro que esto es solo un apunte sobre algún evento o tipo de consultoría. También hice consultoría donde trabajábamos por meses en una planta con un equipo especializado de profesionales dedicados a estudiar procesos y las formas de optimizarlos. Es todo un abanico.

 

¿Cuáles son los retos actuales de las organizaciones, en particular aquellas sin fines de lucro, con la situación de la pandemia y el desarrollo forzado del teletrabajo? 

Creo que las organizaciones del mundo entero están mejor preparadas de lo que ellas mismas se imaginaban para el teletrabajo.

En mis clases sobre Sistemas Públicos que dictaba en la USB, por allá desde 1983, estudiábamos un paper de unos ingleses que, ya desde 1975, se estaban planteando un modelo de teletrabajo a fin de propiciar economías y el equilibrio ecológico de las ciudades.

Londres, por ejemplo, es una ciudad donde trabaja muchísima gente que vive en las afueras, a una hora u hora y media de tren. Eso, desde aquél entonces les preocupaba y las empresas y universidades estudiaban métodos para tener conexiones dedicadas en las casas para que la gente no tuviera que desplazarse. Sin Internet, eso era casi pensamiento utópico, pero era pensamiento que ahora veo materializado de manera abrupta obligado por una desgracia masiva. Y es, por cierto, lo que podríamos llamar una externalidad positiva de la pandemia, bienvenida sea.

Lo que pienso que las empresas y organizaciones de todo tipo tienen que hacer es acelerar el alfabetismo digital de sus colaboradores, dándole herramientas básicas de comunicación y de uso acelerado de software dedicado.

También deben adecuar sus normas y procedimientos a fin de garantizar el trabajo en equipo y las cadenas de colaboración que en todo proceso operativo están presentes, sea en la industria de procesos en cadena o las organizaciones más abiertas y menos jerárquicas donde necesariamente hay que atender y respetar procedimientos y garantizar el cumplimiento de metas.

No cabe duda de que el trabajo no podrá ser 100% a distancia, porque hay cosas que ameritan el contacto y el intercambio personal, pero esto es parte del aprendizaje que hay que hacer.

Creo que el futuro del teletrabajo nos alcanzó y que es un proceso irreversible. Las economías y las contribuciones al planeta verde que promete el mismo, son muchísimas y ciertamente cuantificables.

 

 

 

 

 

4 Comentarios
  • Alicia
    junio 15, 2021

    Excelente entrevista!

  • Graciela Gómez Amaíz
    junio 27, 2021

    Sencillamente extraordinaria la entrevista a Enzo Pittari. Tuve el inmenso agrado de trabajar en Cantv durante 15 años y ver muy de cerca el trabajo de Enzo en la Corporación. Suscribo y estoy totalmente de acuerdo con el 99% de su artículo. Donde tengo algunas dudas, es en la necesidad de tener por fuerza un encuentro de trabajo presencial. Dadas las facilidades y herramientas que existen para lograr tener presencia virtual en una reunión de trabajo, el desplazarse muchos kilómetros de distancia, no lo veo necesario al 100%. Mas aun cuando estos desplazamientos implican días de viaje para realizar el encuentro. Solo lo vería necesario si y solo si, en ese encuentro se alcance un logro o se produzca un producto que sea literalmente imposible de lograr a distancia.
    Extraordinaria entrevista, con un entrevistado de altísima calidad como lo es Enzo Pittari.

    • Enzo
      julio 27, 2021

      Hola, Graciela.
      Muchas gracias por tu atento comentario y por los conceptos en él emitidos sobre mi persona.
      Tu duda sobre la ‘presencialidad necesaria’ es razonable y válida. Cuando hablé sobre el tema no pretendí abarcarlo (sería imposible), sólo referí lo que para mí hoy es la tendencia, según la percibo, cosa que seguramente cambiará.
      Gracias de nuevo. Recibe un cordial saludo y mis mejores recuerdos de buenas historias laborales compartidas.

  • Enzo
    julio 27, 2021

    Muchas gracias, Alicia. Un saludo.

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